21 jul. 2010

MARGARITAS



En un viaje con mis padres a México en 1976, conocí la mata de Agave. El guía turístico con navaja en mano, rasgó superficialmente una de sus hojas espinosas y desprendió de ella un film que los aztecas usaban como papel. Luego hizo un corte alrededor de la espina y la haló desprendiéndola de la punta y de ella salió una rústica aguja con hilo. Fascinante. ¡Qué creatividad! Probamos entonces la bebida que se hace con el bulbo. Frente a los vasitos, limón y sal, enfatizando el orden en que debían ser ingeridos, nos instruyeron en el arte de tomar tequila. A mis trece años, solo me permitieron mojar los labios; pero fue suficiente para prometer que jamás probaría una bebida tan amarga y tan maluca.


Años después, a los diez y nueve, con edad suficiente para ingerir alcohol, tuve un reencuentro con el tequila. Esta vez era un trago llamado Margarita, una combinación de jarabe, limón, triple seco, sal bordeando el vaso y por supuesto tequila. Era una bebida refrescante, tropical, entre dulce y amarga. ¡Qué rápido se rompen algunas promesas! Ha sido mi bebida predilecta por treinta años, la perfecta para el verano Mayamero.

Para entonces se comercializaba en Miami dos marcas de tequila, Sauza y Cuervo. Asumí que eran las únicas marcas existentes. En otro viaje a México entré en una licorería y descubrí cientos de marcas de tequila, botellas tan divinamente diseñadas, que asemejaban obras de arte, diferentes denominaciones y precios de cientos de dolares por botella. La preciada tequila que yo consumía, era la vulgar tequila que los borrachitos tomaban disimulada dentro de una bolsa de papel en las aceras del D.F.

Mi descubrimiento de la tequila continúa treinta años después. Es como una saga. El fin de semana fui a Talavera, un restaurante mexicano en Coral Gables y pedí una Margarita. En la barra sentado también estaba un señor quien nos sugirió que probáramos la “Green Margarita”. Con esta moda de todo green y todo orgánico me alarmé de que quisieran cambiar mi Margarita y le agregaran 10% etanol de maíz como a las gasolinas. Una margarita ecológica.

Aceptamos la sugerencia con cierta reserva. José, el joven barman, colocó unas yerbas (yo nunca se cual yerba es cual: menta, perejil, albahaca, etc.) y en un vaso de metal de esos que usan en los bares, trituró como se trituran las yerbas del Mojito. Agregó con gracia los ingredientes y sirvió una Margarita de un verde intenso, casi fluorescente.
La probé y aluciné. ¡Margarita con cilantro!

Mariluz del Rivero, co-propietaria de Talavera, dice que la idea es crear bebidas bien mexicanas preparándolas con ingredientes típicos y frescos de la cocina de México, como el tamarindo, el pepino, el cilantro y hasta el pimiento picante.

José, explicó el proceso de preparación de las margaritas. El tequila picante se logra introduciendo un pimiento en la botella. La sal con la que se rodea el vaso se tritura con un poco de picante. Además nos  enseño la diferencia entre el Don Julio blanco, reposado y añejo. Y le agradecemos en especial el repetir sin muestra de aburrimiento, la identidad de los personajes en la pinturas  colgadas en la pared. El escritor era Rulfo y no Fuentes,  el pintor era Siqueiros y no Diego Rivera, lo que, después de tres Margaritas, preguntábamos cada cinco minutos.

Las Margaritas de Talavera son un viaje de olores y sabores; son un estímulo dirigido como un rayo al bulbo raquídeo. Es la exaltación de las sensaciones, más allá de las papilas. Escribí a Mariluz diciéndole que la Margarita de cilantro era -y no conseguí una palabra mejor- “del carajo”. Pero encontré un adjetivo mas descriptivo, a la par con la nota ecológica: ¡son orgámicas!







9 comentarios:

  1. you started drinking when you were 13? ... wow. ya se a quien sali. me encanta como escribes mami, te quiero.

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  2. Gracias por compartir tu experiencia, Maribel.

    Estoy totalmente de acuerdo, las Margaritas son el perfecto trago refrescante. No veo la hora de probar tantas variedades que ni sabía existían!

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  3. son las 9am y quiero una margarita "orgamica"....... eso esta bien?

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  4. Maribel..Wow me tienes super impresionado..esa pluma esta mejorado un monton. Me da envidia (sana ;-))Continua escribiendo asi de sabroso..De paso..gracias por el dato: no acabara el verano sin que antes me pase por el bar en referencia a tomarme tu margarita "orgamica". Besos. Luis

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  5. Salud!!!!
    A ver cuando nos tomamos unas...
    Angel

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  6. Todos los dias se aprende algo, no?

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  7. Me transportaste a Talavera; Gloria, tu y yo en la barra. Me pasee por esos descubrimientos que hicimos juntas en nuestros años en Miami. ¡Gracias!

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  8. No importa la edad para tener recuerdos que perdurarán en la vida de una persona, este relato desde tus tiernos trece años lo demuestran. Continuando con el cuento me encontré con una palabra que tenía mucho años no leía (maluca) gracias por recordarmela, me transporto a mi niñez cuando la utilizaba como termino despectivo "esta medicina sabe maluca"... todo gracias a una margarita, perdón a Maribel.-

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